jueves, 14 de octubre de 2010


NO...otra vez no...por favor...siempre...lo mismo...y cada vez peor...elige el momento de tu vida que más has sufrido...bueno, multiplica el sufrimiento por 45 y aun no te habrás acercado a lo que sientes ahora...te cuesta mover tu cuerpo...tienes la sensación de que las teclas se pulsan por el mero peso de tus dedos...tu mente ya no sabe lo que es descansar...de hecho, sigue enfocando su imagen...una imagen que hace minutos has visto...la podías tocar con la punta de los dedos...abrazarla...oler su pelo...todas y cada una de esas sensaciones eran reales...sensaciones que sólo ella te puede hacer sentir...pero las sensaciones no son eternas...por lo menos, no las mismas...y tienen la molesta característica de poderse reemplazar por la tristeza, el llanto y la soledad en cualquier momento... demostrándote...otra vez más...que no tienes nada que hacer...teniendo al destino en tu contra, no se puede hablar de amores probables, improbables y ni siquiera de posibles...sólo se te ocurre que te podrías aliar con él...porque otra vez más queda demostrado que en esta vida sólo triunfan una clase de personas...y no las que juegan más limpio...
SHJ

lunes, 11 de octubre de 2010

No hay droga igual a un sentimiento permanente. Lo llevas en la sangre, fluye por tus venas y, lo peor, no te puedes deshacer de él. Todos lo tenemos en nuestro interior. Y a todas horas. Pero cuando estás delante de determinadas personas se revoluciona. Se te inyecta en el cerebro, modificando cada uno de tus pensamientos, movimientos, acciones...Y no puedes hacer nada por evitarlo. Es más...te gusta. Esa sensación de llevar toda una manada de rinocerontes en las tripas. De mirarla...y de evitar el impulso de abrazarla, de rodearla con tus brazos y no dejarla escapar nunca...Ya notas que no puedes vivir sin pensar en esos momentos. Algunos llaman a eso adicción. Y cada día que pasa más fuerte. Lo quieres, lo necesitas...Sentirte de la misma forma que cuando tienes su presencia a tu lado. Ya no tienes claro ni cómo llamarle a ese escalofrío. ¿Amor, amistad, cariño...? Por ahora te resignas, y sólo quieres que pase el tiempo...para ver qué te tiene preparado el destino.

martes, 5 de octubre de 2010

Otra vez igual...

De nuevo otra sensación. Diferente. Especial. Como todas las demás de ese tipo. Hormigueo en tu interior, nerviosismo... Te intentas auto-convencer de que no, pero tu cuerpo no te obedece. Por eso, tu mente ya no sabe qué pensar. De hecho, lo que más le ha extrañado ha sido tu reacción. Siempre mantienes la cordura. Pero hoy se ha comportado de otro modo. ¿Explicación?. No lo sabes ni tú. Lo único que se te ocurre pensar es que te afecta su presencia, provocando que te sientas ridículo. Tiene gracia. Pones todo tu empeño en evitar fastidiarla y acabas por decir auténticas gilipolleces. Y lo peor es que sabes que es el peor momento para rallarte. Las condiciones no acompañan...Pero mantienes la esperanza. Como siempre.